Tenía ganas de tener un fin de semana de esos que llamo yo productivos y este último ha sido uno de ellos. Tengo hace tiempo el libro de Cinnamon donde aparece esta bonita calabaza, con sus explicaciones en francés y el inglés pero, como soy un cenutrio, me ha tenido que ayudar una amiga a conseguir los patrones. Desde aquí le doy las gracias, aunque no quiero decir su nombre para no comprometerla.
He quedado satisfecha, muy satisfecha, con el trabajo, aunque tengo que decir que como no estoy nada centrada me ha costado un poquito encajar las piezas, a pesar de ser muy sencillo. Y para añadirle mi toque personal le he colocado este fantasmita de fimo que miedo, lo que se dice, no da mucho.
Y para rematar con el fin de semana, aquí tenéis mi biscornu de octubre, del SAL que organizó Carmela en el mes de enero. Tengo pendiente el de septiembre, voy con algo de retraso, je, je, pero está casi listo.
Y alguna cosilla más he comenzado ayer domingo, pero está a medias aún así que, en cuanto esté listo os lo enseño.